La tenista del pueblo
La de Mary Terán de Weiss no fue, evidentemente, una vida fácil. Considerada como la primera gran jugadora argentina, piedra fundacional del tenis femenino, quién alcanzó su auge indiscutible durante las décadas de los ’40 y ‘50, yace hoy, a pesar de varios y nobles esfuerzos, bajo un manto de olvido, a causa, quizás, de su estrecha vinculación con el peronismo.
Nacida en Rosario hace 90 años, un 29 de enero, consagró su infancia y adolescencia al deporte -además de tenista, supo ser nadadora-. Su padre trabajaba en el buffet del Rowing Club de Rosario, por lo cual pasaba largas jornadas en las canchas. Este origen de clase le valió, posteriormente, el desprecio de las damas del tenis, siempre tan prestas y ocupadas en fijar la vista en todo lo que no hace a la práctica deportiva en sí.
Casada con Heraldo Weiss, capitán del equipo de la Copa Davis, Mary protagonizó una maratónica carrera, signada por triunfos y destacadas actuaciones en certámenes internacionales, a excepción de Althea Gibson, les ganó a las mejores de su época.
Disputó más de 1100 partidos internacionales, de los cuales ganó 832. Fue número uno del país en 1941, 1944, 1946, 1947 y 1948. Su actuación en los primeros Juegos Deportivos Panamericanos –dos medallas de oro y una de bronce- la convirtieron en la gran figura del torneo.
El tenue recuerdo que de la eximia jugadora argentina se tiene hoy día pareciera olvidar por completo sus logros, para hacer hincapié en su relación con la época de gloria del peronismo. Sus orígenes sociales no se correspondían, efectivamente, con los de las elites vinculadas al tenis, llamado por aquella época deporte blanco. Se ha querido ver en su figura a la mujer deseada por Juan Domingo Perón, cuando ciertamente la vinculación es mucho menos chismosa y más certera. Mary Terán fue activa impulsora de las políticas sociales vinculadas al deporte promocionadas por el peronismo a fines de la década del ’40 y principios de la del ’50, intentando acercar el tenis a otras clases sociales. El golpe de 1955 significó su hecatombe deportiva: el circuito argentino del tenis le pidió a la Federación Internacional la inmediata expulsión, infausto reclamo que no prosperó. Sin embargo, las jugadoras locales, al abrigo de las diversas Federaciones, se negaron de ahí en adelante a enfrentarla, de hecho, un torneo en River Plate debió suspenderse por falta de participantes.
Recluida, desvinculada por completo de la actividad, subsistió el resto de su vida gracias a sus diseños de ropa deportiva, mujer de singular belleza, se atrevió a los más sugestivos diseños de la época, siendo la primera en utilizar faldas cortas en los courts, en detrimento de los clásicos bombachudos.
El 8 de diciembre de 1984, a los 66 años, cansada de tanta injusticia, se arrojó al vacío desde el séptimo piso de un edificio en Mar del Plata.
Aquellos que no están dispuestos al olvido bregaron por honrar sus méritos. En 2006, por iniciativa del por aquel entonces Director de Deportes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Victor Luppo, se comenzó a galardonar con el Premio a la Dignidad Deportiva Mary Terán de Weiss, a los atletas más destacados del país. También en su homenaje, el court central del Estadio Multipropósito de Parque Roca donde se juega la Copa Davis lleva su nombre. Además, sus familiares dieron el visto bueno a la petición de un correo para poner en circulación sellos postales con su imagen.
fuente: A.R.E.D.A.

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