Castrilli no logra frenar la violencia en las canchas
Desde que reasumió como Director del Programa de Seguridad en Espectáculos Deportivos, las cosas no pudieron ir peor. Ahora, en el momento más álgido de la violencia en el fútbol, su gestión parece ir en picada.
Criticado por familiares de víctimas de la violencia en el fútbol, las muertes y los heridos que se repiten cada fin de semana parecen quemar en su propia cara.
Hace dos semanas, Emiliano Álvarez -el hincha de Vélez fallecido antes del partido entre su equipo y San Lorenzo, en el Bajo Flores- pareció convertirse en la última víctima de una etapa que debía dar lugar a otra que reclama medidas drásticas y soluciones urgentes.
Pero mientras las autoridades preferían deslindar a Castrilli de aquella muerte aduciendo que el fútbol nada tenía que ver sino que se trataba de algo social, la violencia volvió a dar el presente.
Si antes la excusa era dividir culpas según la jurisdicción (interior, provincia de Buenos Aires o Capital Federal), hoy el desastre ha superado toda barrera. Los incidentes de este fin de semana, como el que provocó la muerte de Álvarez, ocurrieron en plena Capital: los barrios de Flores y Liniers.
Pero hay más: si antes se podía aducir que los hechos ocurrían fuera de las canchas, Los Borrachos del Tablón -el grupo de choque de River- dejaron en claro (y en evidencia) que dentro de los estadios, y en medio de un partido, también tienen rienda suelta. Las autoridades, entonces, no tienen excusas: se trata de violencia en el fútbol. La violencia en el fútbol existe…
Es que los barras se trasladan por las distintas jurisdicciones a su gusto: pueden estar en Jujuy, en Liniers o en Bahía Blanca… donde quieran. O donde los dejan.
Pero no sólo siempre se dice que los incidentes ocurren fuera de las canchas, sino que también siempre se salva a los clubes. Irrisoriamente, ahora se habla de que la única sanción que recibirá River será jugar a puertas cerradas. Nada de quita de puntos.
En cinco años de gestión, Javier Castrilli no le encontró la vuelta ni la solución al problema. Es cierto que los dirigentes de nuestro fútbol tampoco ayudan. Pero también es verdad que si una persona quiere tener cierta responsabilidad tiene que encontrar soluciones. Y a la vista no hay nada de eso.
fuente: Infobae

No hay comentarios.:
Publicar un comentario