martes, julio 03, 2007

“Monumento” a la esperanza: la rosarina Aymar, abanderada para Río

“Lucha” le contó a deportes.gov. ar que “la distinción es un premio para todas Las Leonas”. Además analizó al equipo, definió al torneo como “accesible” y avisó: “Estados Unidos será el rival a vencer”.

"No esperaba ser la abanderada de la delegación argentina. Es un orgullo, voy a defender a muerte la camiseta como lo vengo haciendo hace muchos años. Este es un premio a tantos años de esfuerzo y entrega, y especialmente un reconocimiento para Las Leonas y para todo el hockey sobre césped. Hoy me toca a mí llevar la bandera, pero estoy representando a un grupo que le dio muchos logros al deporte nacional", expresó La Leona Luciana Aymar, en el marco de su presentación como abanderada para el Panamericano de Río 2007. El acto, organizado por el Comité Olímpico Argentino, se realizó en el aeropuerto porteño Jorge Newbery.

"El hockey sobre césped creció en popularidad y de a poco se fue desarrollando cada vez más. Me pone muy contenta haber sido parte de este cambio importante. Ahora vamos por otra medalla de oro. Sabemos que nuestras adversarias nos estudian, nos conocen y que somos el equipo al que todos le quieren ganar. A nosotros no nos tiene que pesar ser candidatas.

El Panamericano aparece como un torneo accesible, pero los partidos hay que jugarlos. No hay que descuidarse, hay seleccionados como Estados Unidos que crecieron mucho y ya lo demostraron cuando en Chile le ganaron a Las Leonas 3 a 2", explicó a deportes.gov.ar "Lucha", durante un acto en el que también se presentó la indumentaria que la delegación nacional, compuesta por 441 atletas, lucirá en Río.

"Estamos entrenando doble turno y jugando contra varones, algo que nos fortalece mucho. Nosotras debemos apuntar a mejorar nuestro juego para poder vencer a equipos como Holanda, Australia y China, en realidad el objetivo de estos Panamericanos es ganar para seguir sumando experiencia y buen juego y llegar bien preparadas para cuando nos toque enfrentarnos con los mejores equipos del mundo", comentó en relación al torneo que se jugará en Río de Janeiro a partir del próximo viernes 13.

"Hoy nuestro punto débil sigue siendo la definición y las jugadas fijas, como los corners cortos y los tiros libres cerca del área. Con Gabriel Minadeo (DT del seleccionado) estamos insistiendo mucho en estos aspectos, y también corrigiendo algunas otras cosas. Hoy por hoy estamos muy sólidas en defensas", continuó Aymar, quien volverá a portar en representación del hockey la bandera argentina en un Panamericano. En 1987, en Indianápolis, Marcelo Garrafo había sido abanderado.

La historia de la bandera
El primer abanderado argentino en Panamericanos fue Delfo Cabrera (atletismo), en Buenos Aires ‘51. Lo siguieron Enrique Diaz Saenz Valiente (tiro) – México ‘55-, Nora Somoza (tenis) –Chicago ‘59-, Osvaldo Suárez (atletismo) – San Pablo ‘63-, Luis Nicolao (natación) –Winnipeg ‘67-, Carlos Alvarez (ciclismo) -Cali ‘71-, Tito Steiner (atletismo) –México ‘75-, Firmo Roberti (tiro) –San Juan ‘79-, Ricardo Ibarra (remo) –Caracas ‘83-, Marcelo Garrafo (hockey sobre césped) –Indianápolis ‘87-, Claudia Rodríguez (patín carrera) –La Habana ‘91-, Javier Frana (tenis) –Mar del Plata ‘95-, Carolina Mariani (judo) –Winnipeg ‘99- y José Meolans (natación) –Santo Domingo 2003-

Con destino a Río
Además de Luciana Aymar, estuvieron en el encuentro que se llevó a cabo este mediodía en el salón C de Aeropuertos Argentina 2000 del aeropuerto Jorge Newbery, su compañera de equipo Mariné Russo, los esgrimistas Cristian Groupierre, Diego Drajer, Alejandra Carbone y Estefanía Bernizone; el pesista Damián Abbiate, las jugadores de handball Cynthia Basile, Antonela Mena y Bibiana Ferrea, acompañadas por el entrenador Daniel Zeballos; y los jugadores de squash Matías Valenzuela, Antonella Falcione y Fernanda Rocha.



fuente: Secretaria de Deportes de la Nación

lunes, julio 02, 2007

CUANDO EL DEPORTE ES CULTURA NACIONAL


La sala que lleva el nombre del fotógrafo asesinado “José Luis Cabezas” de la Universidad Nacional de Salta se colmó de público para participar en la disertación del Director de Deportes porteño, Víctor Lupo, el pasado miércoles 27 de junio.

Invitado por el Movimiento Social del Deporte de esa provincia, Lupo presento su libro “Historía Política del Deporte Argentino” (1610-2002) , de editorial Corregidor, en una muy fría tarde salteña. El periodista tucumano Miguel Ángel García, compañero de estudios del autor del libro, fue el encargado de hacer las presentaciones.

En primer lugar la Lic. Ángela Caro agradeció la presencia de Lupo y del público presente entre los que se encontraban los diputados Antonio Oscar Marocco y Luis Vilariño, Alberto Longarela, el presidente de la Federación provincial de Básquetbol, Luis Tanti, el ex ministro de salud pública de Tucumán, Dr. Cayetano Bellomio, concejales y profesores del Colegio Profesional de Educación Física con su presidenta la profesora Fabiana Farjat.

El Ingeniero Jorge Becerra habló de la trayectoria del autor del libro y de las virtudes de esta publicación que fue capaz de contar la historía de nuestra Nación desde una mirada deportiva.

“La “Historia Política del deporte argentino”, de Víctor Lupo, tiene tres partes claramente diferenciadas y, también, de diverso nivel. La primera arranca a principios del siglo XVII y hace un rápido paseo por el deporte colonial, para luego saltar a las últimas décadas del XIX y terminar con la primera mitad del XX (hasta 1943).

Son muy valiosas, cuando llega al siglo XX, las referencias a las primeras entidades argentinas y los datos biográficos de los primero ídolos de nuestro deporte.

La segunda es una encendida descripción de la década peronista, hasta 1955, y del extraordinario auge del deporte nacional que se registró en ella. Con lujo de detalles y una excelente y completa documentación, Lupo describe la que hasta hoy es recordada como la “época de oro” del deporte argentino y su íntima relación con la política social aplicada desde el poder.

Por última, la tercera parte abarca desde 1955- contrarrevolución “libertadora”- hasta 1974 – último gobierno del general Perón- , comprendiendo lo que Lupo caracteriza como “genocidio deportivo” (proscripción y persecución sufrida por los deportistas peronistas), las políticas deportivas liquidadoras, contradictorias y zigzagueantes aplicadas por los diferentes gobiernos antipopulares y el progresivo agotamiento y extinción de la herencia deportiva legada por el peronismo, hasta llegar a la aprobación, luego del regreso de Perón en 1973, de la nueva ley del Deporte (20.655)”, aseguró Becerra.

Para finalizar, Víctor Lupo durante casi una hora, fue describiendo distintas anécdotas de los hechos históricos y los personajes que componen los 64 capítulos de su libro, para luego entrar en un increíble dialogo con el público presente, donde no estuvo ausente el pasado y el presente de la política deportiva que con tanta contundencia maneja este historiador tucumano.

Cae Castrilli y ahora embisten a Grondona

Una colección de descuidos. La conexión política

En pocos días, Julio Grondona recibirá la notificación: desde el próximo torneo (si la AFA no aplica una serie de medidas básicas de seguridad) los partidos tanto de la A como del descenso, previstos en estadios de la provincia, se jugarán sin público.

Es probable que la llegada de ese informe a las oficinas de la AFA coincida con otra novedad: Javier Castrilli dejará su cargo como responsable de Seguridad de Espectáculos Futbolísticos, butaca que pasaría a rellenar otro ex árbitro, Horacio Elizondo.

Hasta ayer, Castrilli estaba de licencia: fantasea con ser intendente de Almirante Brown y pidió un recreo para hacer campaña. En su ausencia, se desató otro escándalo que desnudó una colección de descuidos, mezquindades y la inevitable contaminación política.

La trama detrás de los incidentes en el partido Chicago-Tigre no oculta nada diferente de los de otros casos similares. Es un déjà vu: fallas policiales, presunta connivencia de los dirigentes, barras bravas con protección política y, lo peor, muerte.

Lo apodan (el Gusano) y se hace llamar Ariel. Ese personaje es quien, se asegura, maneja la barra brava de Chicago. Como tal, también gerencia los (beneficios) habituales que tienen las hinchadas: estacionamiento y quioscos en el estadio. Se lo vincula, claro, al presidente de la entidad, Antonio Filomeno, dirigente que desplazó de ese cargo a Juan Guerra, alias (Tito), quien salió a gritar por radio que Nueva Chicago está manejado por (la barra brava). Guerra gozó -o goza- de la gracia de la Casa Rosada. Meses atrás en la cancha de Chicago aparecieron carteles con la leyenda Kirchner 2007 pero que el Estado pagaba como publicidad oficial. Por ese incidente, la relación de Guerra con el gobierno se enfrió a pesar de lo cual en las elecciones del 3 de junio, su hijo, Juan Angel, fue candidato en el lugar 16 en la lista de Diálogo Por la Ciudad, boleta que postuló a Daniel Filmus y a Aníbal Ibarra como primer legislador.


A Guerra se lo vincula con el kirchnerismo mientras a Filomeno se lo relaciona con Telerman, para quien habría trabajado en la última elección porteña. De Chicago es hincha reconocido y pulseó -y perdió- por el manejo de la entidad, Cristian Ritondo, diputado nacional y uno de los principales operadores de Mauricio Macri. Por el lado de Tigre, aparece otro hombre de la política: Sergio Massa, titular de la ANSeS, es fanático de Tigre. Otro hincha de Tigre es Fernando Galmarini (padre del autor del segundo gol ante Nueva Chicago), que ayer descargó sobre Castrilli y Aníbal Fernández la responsabilidad por los incidentes. Sin embargo, más allá de las pulseadas y los forcejeos, los protagonistas y los encargados de investigar los sucesos del lunes, no detectan -por ahora- motivaciones políticas detrás de los incidentes.

Si hubo fallas policiales. Ayer, el ministro del Interior Aníbal Fernández ordenó que se le inicie un sumario interno al jefe del operativo, el comisario Claudio Stábile, para determinar qué tipo de responsabilidad le cupo a la Policía en los hechos. Fernández delega en el uniformado la responsabilidad por lo que es una decisión política: el (modelo Kirchner), sostenido sobre el pánico a que haya una víctima de la acción policial, impone como regla que las fuerzas no debenactuar. ¿Por esa razón hubo 350 efectivos, de comisaría, cuando en el partido de ida la cantidad de uniformados fue casi el doble?

Fernández escuchó ayer el descargo de Castrilli que habló de una doble responsabilidad: las fuerzas de seguridad y la dirigencia del club. A estos últimos le imputan haber facilitado el ingreso de los hinchas a la cancha -habrían franqueado el paso por el túnel- y de haber quitado presión de agua a los bomberos cuando, antes de que estalle el caos, quisieron intervenir para (apaciguar) los ánimos.

Castrilli se olvidó de un detalle: por el nivel de conflictividad, el partido Chicago-Tigre se debió jugar en la cancha de Vélez (otros sugirieron que debería haber sido en River) pero que, a modo de compensación por otro escándalo -el partido con River- se le permitió a Chicago jugar en el estadio República de Mataderos que, coinciden las fuentes, mostraba (muchos puntos vulnerables) en materia de seguridad. ¿Castrilli no lo notó? Funcionario residual de una época que el gobierno quiere olvidar -cuando Gustavo Béliz era ministro- Castrilli venía surfeando en su cargo, sin protección y a punto cada día de ser desplazado. Su hora está cerca: Elizondo espera su turno para hacerse cargo de esa función.

Hace un tiempo, Kirchner imaginó -como hicieron antes Raúl Alfonsín y Carlos Menem- desplazar a Grondona. Todos chocan con el mismo impedimento: como si fuese un ente supranacional, la AFA no puede ser intervenida por el gobierno porque la FIFA, como entidad madre, sólo reconoce a las federaciones que la integran. Si un gobierno interviniese la federación de fútbol de su país, la FIFA estaría en condiciones de excluir a ese país de todas las competencias internacionales. ¿Quién es el autor de esa norma de la FIFA? Exacto: Grondona.


fuente: Ámbito Web

MSD MENDOZA


El Movimiento Social del Deporte de Mendoza, tiene el agrado de invitarlo a Ud, a participar del "Primer Foro de Reflexión sobre el Deporte".

El objetivo principal del MSD es el de ayudar a construir el "Modelo Argentino del Deporte" donde se expresen los valores de nuestra cultura e indiosincrasia.

Su experiencia de vida en este tema, hace que su presencia y participación sean invalorables en estos momentos de reconstrucción del entramado social del Pueblo Argentino.

El sábado 7 de Julio del 2007, a partir de las 9:00hs. en la Asociación Vecinal Villa Nueva, Pedro del Castillo 3986, Villa Nueva, Guaymallén.

Informes, acreditaciones, confirmaciones: Teléfonos: (0261) 154191405, 155634960.
correo electronico: msdmendoza@gmail.com

domingo, julio 01, 2007

Juan Domingo Perón


Nació un 8 de octubre de 1895 en Lobos, Buenos Aires, y pasó su infancia entre la geografía dura e inclemente de la pampa y la patagonia del Centenario.

Entró a los dieciséis años al Colegio Militar, se convirtió en un estudioso y brillante oficial de Estado Mayor, y como tal conoció el dramático escenario de la política europea entre las dos grandes guerras.

Se conjuró con otros coroneles del ejército para clausurar el 4 de junio de 1943 la década infame y para redimir la patria y salvar de la humillación a los trabajadores y los desposeídos.

Fue tomado por el pueblo por un hombre providencial, un intermediario con el cielo, un profeta que, como Moisés, lo guiara por el desierto hacia la tierra prometida, le diera de comer cuando tenía hambre y lo protegiera del enemigo interior y exterior.

Dotó a los humildes de dignidad, de doctrina y de organización. Los hizo pueblo, y los consideró lo mejor que tenemos. Hasta que en la jornada del 17 de octubre de 1945 su nombre se hizo bandera y se desató, inconmensurable, todopoderosa, incontenible, jubilosa, imparable, la esperanza popular.

Pronto unió su destino al de una mujer de un carisma inigualado que se iba a constituir en el nervio de su liderazgo, en la llama ardiente de la revolución, en puente insobornable con los débiles y postergados, los desamparados y marginales, los niños, los trabajadores, los humildes, las mujeres, los ancianos.

Desde entonces fue sin discusión, ininterrumpidamente, la primera figura política, excluyente y hegemónica, a lo largo de tres décadas. Presidente de la nación elegido tres veces en forma constitucional, siempre con más de la mitad de los votos, y en la última oportunidad con más de dos tercios de ellos.

Gobernó durante nueve años recibiendo un país colonial, sojuzgado, postergado, devastado, sometido, de rodillas, y lo puso de pie y a la cabeza preeminente de América latina, hasta convertirlo en ejemplo luminoso para todos los pueblos del planeta.

Fundó la tercera posición internacional, y el continentalismo y el universalismo iberoamericano con proyección al siglo XXI. Señaló el camino concreto para impulsar la integración continental y propuso a Brasil y Chile echar las bases de una unidad que se denominaría ABC.

Para construir una patria justa, libre y soberana, logró la dignificación del trabajo, la humanización del capital, la protección al desvalido, una prodigiosa multiplicación de escuelas y hospitales, la avasallante potencialidad industrial de tantas fábricas levantadas y las mejoras al obrero y al peón rural.

Argentina quedó entonces a la vanguardia de la investigación de la fisión nuclear, exportaba heladeras y tornos a los Estados Unidos, fabricaba locomotoras de diseño propio y aviones a reacción cuando sólo otros cinco países del mundo lo hacían, construía automóviles, puentes y muchos miles de kilómetros de rutas.

Promovió el deporte como nunca antes ni después, levantó establecimientos educacionales de todo tipo (más que en el resto de nuestra historia), miles de centros de salud (bajando en solo dos años los casos de paludismo de 23.000 a 500), los actuales cuarteles del ejército, hoteles de turismo todavía no superados, fenomenales complejos de esparcimiento y piletas y balnearios populares, barrios extraordinarios de un estilo perpetuo e inextinguible, y nada menos que quinientas mil viviendas.

Una flota fluvial de última generación que llegó a ser la primera del subcontinente y la cuarta del orbe; de los astilleros argentinos se botó el barco mercante de mayor tonelaje de América latina; se construyó el aeropuerto internacional más grande y seguro del mundo. El país produjo tolueno sintético y contó con una planta petroquímica de avanzada.

La clase trabajadora participaba en más de la mitad de la renta nacional (hoy apenas supera el 30%) y gozaba de pleno empleo y de las mejores y más avanzadas leyes sociales de la historia. Se instituyó la jubilación, el aguinaldo, las vacaciones pagas, la indemnización.

El país produjo todo el carbón, el aluminio, el gas y el petróleo que consumía. Se construyó una planta y un plan nacional de energía atómica modelo. Siderurgia y altos hornos. Se redujo a cero la deuda externa. Se duplicó la renta nacional hasta alcanzar la mitad del producto bruto sudamericano. Se redistribuyó la riqueza en forma espectacular.

Se nacionalizó el patrimonio de los argentinos, el comercio exterior, la banca y los servicios públicos, de infraestructura y transporte, y se promovió un fantástico plan de obra pública. Se reformó la Constitución y se incorporaron a la misma derechos sociales de vanguardia.

En resumen: se produjo una fenomenal revolución, inmensa, que alumbró el siglo, y que finalmente hizo realidad la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación.

Pero la barbarie oligárquica e imperial puso al país al borde de la guerra civil y desterró su imagen en la impiadosa conjura de los odios y mentiras. Perseguido, difamado, proscrito y peregrino de diez suelos extraños, siguió siempre conduciendo en forma sublime y magistral las inclaudicables luchas de su pueblo fiel.

Concretó el sueño añorado por millones cuando después de dieciocho largos años de exilio regresó desencarnado, victorioso y en paz a la patria, en la plenitud de la primavera del 72, y pronto al poder por varios meses más, para dar por consumado el milagro del retorno. Eran los días de un optimismo inexpugnable: la historia parecía abrazar el futuro.

Pero el 20, el día más oscuro de junio del 73, sellaría el paradigma del futuro nacional, a modo de una fotografía del desenvolvimiento de la historia durante los tiempos siguientes. Más de tres millones de personas querían participar de la fiesta ese día, pero la fiesta no pudo ser.

Cumplida cabalmente su misión en la tierra, un día como hoy hace treinta y un años, el 1º de julio de 1974, el águila emprendió su vuelo. Y ascendió al lugar donde los hombres no sufren las pequeñeces de los hombres.

Murió viejo, en la cama, sin las botas puestas, pero derrotando como glorioso general el ancestral estigma del destino hasta entonces inexorable que había condenado a expirar en el ingrato destierro a José Gervasio Artigas, a José de San Martín, a Juan Manuel de Rosas, a tantos otros.

Y apenas a meses de haber tocado el cielo con las manos, pronto se sabría lo que es morder el polvo hasta la asfixia. El odio y la infamia lo persiguieron a él mismo, incluso mucho después de entonces, hasta profanar su morada en la ciudad de los muertos, como antes se había profanado vilmente a su compañera.
Sin embargo, todavía hoy la magia de su signo alienta a quienes levantan su bandera, y estremece a quienes siguen conmovidos el eco de su historia.

Los que lo conocieron y lo oyeron, los que lo amaron y lo siguieron, más de tres décadas después lo llevan, vivo, vibrante, siempre presente en el corazón. Es que quien ha visto la esperanza no la olvida: la busca. Siempre. Bajo todos los cielos y en toda la gente.


Se llamaba Juan Domingo Perón... Y en la lucha que emprendiera por la justicia y la dignidad de su pueblo, por siglos se seguirán ganando batallas al conjuro de su nombre.
fuente: Liga del Deporte

Ahora, sólo una lesión puede cambiar a un atleta

Aún hay dudas en basquetbol y hockey (masculinos) y judo.

Hasta la madrugada duró en Río de Janeiro la acreditación de la delegación argentina en los Juegos Panamericanos. Pero en la lista entregada por el Comité Olímpico Argentino (COA) figuran como definidos equipos que no lo están por sus entrenadores o atletas que ayer perdieron el lugar en sus selectivos. Por reglamento, el único motivo por el cual se puede cambiar a un atleta es por lesión.


El escolta Mariano Byró, en Valparaíso con la preselección de basquetbol, no fue anotado a pe sar de que Sergio Hernández (en Río dirigirá Gonzalo García) no cortó a uno de los 13 convocados.En el hockey sobre césped se espera la resolución de Sergio Vigil después del Champions Challenge masculino.

Además de los 16 jugadores que figuran en la lista del COA, incluyendo Matías Paredes, de quien se espera la evolución de su lesión, en Amberes están Juan Garreta, Lucas Camareri y Agustín Corradini.

En judo se realizaron ayer los últimos topes. Emanuel Lucenti -le ganó a Ariel Sganga en 81 kilos- y Carlos Cisneros -venció a Rubén Wallesberg en más de 100- estaban en la lista. Pero en otras categorías ganaron atletas no registrados en Río: Mariano Bertolotti -batió a Rodrigo Lucenti en 73- y Orlando Baccino -a Andrés Loforte en 100-.

En gimnasia artística femenina no habrá cambios en la lista, porque Ayelén Tarabini y Sol Poliandri se quedaron ayer en el CeNARD con las dos plazas que restaban.


fuente: Clarin

Murió Lujambio, un "maestro" en el periodismo deportivo

El reportero murió hoy a los 66 años, tras padecer una grave enfermedad, pese a lo cual continuaba trabajando en Radio Mitre. Con 47 años de trayectoria, su especialidad fue la estadística que servía para completar los relatos informativos.

El periodista Juan José Lujambio, conocido como el "maestro" en el ambiente deportivo, dejó de existir hoy a los 66 años, tras padecer una cruel enfermedad que lo fue deteriorando en los últimos tiempos, pese a lo cual prosiguió trabajando frente al micrófono de Radio Mitre.

Gran memorioso y trabajador, Lujambio cumplió su labor durante 47 años participando en numerosas organizaciones junto a renombradas figuras como José María Muñoz, Antonio Carrizo, Alfredo Curcu, "Fioravanti", Bernandino Veiga, Ricardo Arias, Fernando Niembro y Victor Hugo Morales.

Su especialidad fue la estadística que servía para completar los relatos deportivos, no sólo de fútbol, ayudado por una voz cordial y clara que apoyaba la recepción de sus importantes aportes. Además de trabajar en diversas radios, Lujambio realizó numerosas colaboraciones para medios escritos de varios países extranjeros, donde también se le reconoció su capacidad y calidad de información.

Gran amante del fútbol, Lujambio pasó casi toda su vida dentro de los estudios radiales y sólo tuvo la satisfacción de presenciar los campeonatos mundiales de los años 1962 en Chile y 1974 en Alemania. Juan José Lujambio había nacido en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, y fue distinguido en varias oportunidades por distintas organizaciones que reconocieron su gran aporte al periodismo deportivo.

Sus restos se están velando desde esta mañana en la sala mortuoria ubicada en la calle Concordia 1035 (altura avenida Juan B. Justo 6200) y recibirán cristiana sepultura mañana a las 10 en el Cementerio de la Chacarita.


fuente: Telam